La Iglesia Católica se pronunció por una ley de libertad religiosa con respaldo directo de la Constitución; una libertad que dignifique, que entienda la laicidad en sentido positivo.

 

Esa fue la declaración a El Sol de México de monseñor Carlos Garfias Merlos, vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), cuando se le preguntó de la intención del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de enviar una iniciativa de reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, para que las iglesias puedan ser concesionarias de canales de televisión y radio pública, a fin de que difundan valores morales.

 

Esa libertad, añadió, a la libertad religiosa, en su momento podrá tener la posibilidad de que se pueda, cada expresión de fe y cada religión, tener su forma de difusión con los medios propios. Pero un tema más importante y trascendente es que tengamos en México, como país, una ley de libertad religiosa, que nos dé a todas las expresiones de culto un respaldo directo de parte de la Constitución.

 

¿Esas libertades en qué sentido, monseñor?

 

La libertad de poder profesar la fe, expresarla, celebrarla, manifestarla, vivirla con el respeto debido para todos; entender la laicidad en el sentido positivo y no la laicidad como se ha entendido “restrictivo y negativo”.

 

A eso que han estado planteando, yo le planteó mejor, que pueda tenerse un compromiso de darle la aprobación y el valor importante a la ley de libertad religiosa, que hace tiempo venimos impulsando desde la Iglesia Católica y desde todas las iglesias, para quienes somos ministros de culto y para quienes son fieles o feligreses de alguna expresión de fe.

 

¿Una reforma de mayor profundidad, monseñor?

 

Sería una atención a un tema que se ha venido impulsando de diferentes formas en México, concretamente desde que se restablecieron las relaciones Iglesia-Estado en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

 

¿Siguen las restricciones en materia política?

 

Ahorita con las consultas que se están realizando en relación al tema del proyecto global de gobierno y que se están haciendo diálogos y aportaciones de parte de la sociedad, puede ser una buena, pero una buena oportunidad para plantear el tema de la libertad religiosa, no solamente la posibilidad de tener medios de difusión, sino una verdadera libertad religiosa que dignifique y que le dé al ciudadano mexicano la posibilidad de expresar y de vivir su fe.

 

¿De una mayor libertad?

 

O sea, que se apruebe la ley de libertad religiosa. Que se impulse y de esa formar se está aprobando también que se pueda contar con los medios que cada Iglesia pueda disponer para difundir su mensaje

 

¿De cualquier índole?

 

Se supone que una Iglesia va a difundir su mensaje, su mensaje de fe y de espiritualidad y sus principios religiosos.

 

¿En materia política, muchas veces se les restringe y que no pueden opinar?

 

Es el punto, si hay libertad religiosa, la Iglesia va a poder participar en los temas de política, de gobierno y de la vida pública del país.

 

¿Hay que darle confianza al presidente López Obrador?

 

Lo importante es que se nos marque bien la forma de participación de la sociedad, la interlocución y que se vayan marcando los caminos a seguir y la colaboración que pueda uno tener con el gobierno.

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