Ya dio inicio la cuaresma y en nuestra vida diaria se nos hace muy difícil comprender lo que este tiempo nos llama a hacer, desde nuestra vida cotidiana, por la paz, por nuestra familia y muy en especial por aquellas personas que simplemente no nos caen bien.

Para nosotros los jóvenes nos es complicado entrar en la cuaresma con espíritu reflexivo y con conciencia de mejorar nuestra vida cotidiana. Muchas veces pasa que se nos olvida que es cuaresma y ya que vamos a la iglesia mediante los gestos litúrgicos, recordamos que tenemos frente a nosotros un tiempo especial, un tiempo de gracia y purificación.

Aunque puede resultar difícil de pensar, la cuaresma la debemos vivir todos los días. A partir del miércoles de ceniza nuestra mentalidad debe cambiar poco a poco y mas ahora en el año de la misericordia que nos propone el Papa Francisco. Entendiendo que la misericordia es el amor del Padre traducido en diferentes acciones concretas, las cuales conocemos como obras de misericordia, y que se dividen en corporales y espirituales.

Las corporales nos invitan a atender al prójimo en sus necesidades como son darle de comer, de beber, de vestir, así como darle donde dormir a una persona, visitar a los enfermos y a los presos; y sepultar a los muertos, con dignidad.

Las espirituales nos invitan a consolar al triste, perdonar de corazón a quien nos ofendió, ser mas paciente con los demás, pedir a Dios por los vivos y por los difuntos, enseñar al que no sabe, aconsejar a quien lo necesita y corregir fraternalmente al que se equivoca.
 
El lunes que lleguemos a la escuela, no nos olvidemos de estas obras de misericordia. En la escuela podemos practicar enseñar a algún compañero que se la ha dificultado una clase, tenerle paciencia. Hacer las pases con algún compañero que le hemos guardado rencor por peleas del pasado. Aconsejar a un amigo que tiene un problema, o simplemente escuchar para que se sienta mejor.
 
Desactivar los datos y el Wifi del celular puede ser una muy buena abstinencia en esta cuaresma, de esta manera usarás el celular para llamadas y ofreces al Señor ¡tan gran sacrificio!
 
La cuaresma además nos invita al ayuno y la abstinencia, aunque están llamados a ayunar aquellos jóvenes que sean mayores a los 18 años y que no tengan algún tipo de problema de salud.   Si no puedes ayunar,  si puedes abstenerte de comprar refrescos, video juegos, salidas al cine, etc., y ese dinero que pretendas gastar en tu diversión, usarlo para ayudar a alguna persona con sus medicamentos o con una pequeña despensa.
 
En fin, que no se te olvide que este tiempo de cuaresma es todos los días, y   si lo hacemos practicando las obras de misericordia, se nos hará mas fácil traducirlo a nuestra vida cotidiana.
 

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