Al igual que el Caso Ayotzinapa, los niños armados en Chilapa de Álvarez “son otra gran vergüenza” para Guerrero y es un tema que el gobierno debe atender, dijo el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza.

Consultado vía telefónica, Salvador Rangel sostuvo que los pobladores tienen derecho de protestar y exigir a las autoridades atención ante las condiciones de marginación en la que se encuentran, pero pidió no utilizar a los niños como una manera de presión.

“No estoy de acuerdo en que hayan entrenado a los niños, que se les hayan hecho marchar armados (…) de por si Guerrero tiene esa fama de violento, con el caso de Ayotzinapa Guerrero se puso en la venta del mundo es una vergüenza lo de Ayotzinapa y creo estos niños armados es otra grande vergüenza”, consideró.

El miércoles, 19 niños marchando con escopetas y vestidos de policías comunitarios en la localidad de Alcozacán, en Chilapa. Antes de la aparición de los menores como parte de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), 10 personas fueron asesinadas en la zona.

El obispo dijo que los pobladores tienen razón en exigir atención del gobierno y tener mejores condiciones de vida ante la marginación en la que se encuentran, “tienen el derecho de protestar, pero no utilizando a los niños”.

 

 

con información de Bajo Palabra

 

Categorías: Uncategorized

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: