El obispo nicaragüense Silvio Báez pidió ayer al Estado de Nicaragua y a la ciudadanía a detener todo tipo de violencia, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país.

Managua.— El obispo nicaragüense Silvio Báez pidió ayer al Estado de Nicaragua y a la ciudadanía a detener todo tipo de violencia, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país y que ha dejado cientos de muertos y detenidos desde abril. “Ustedes no usen la violencia, no repriman, traten con respeto a la gente, no usen la fuerza bruta, tampoco acusen con falso testimonio”, exhortó Báez, obispo auxiliar de la diócesis de Managua, en un mensaje ofrecido en una homilía.

“Como tienen las armas”, continuó, en alusión a los oficiales de la Policía Nacional que comparecen como testigos en los casos de detenidos por manifestarse contra el gobierno, “se sienten con el derecho de mentir en un tribunal”, reprochó.

“Nadie está por encima de nadie, y si alguien tiene un cargo de estructura en la sociedad tiene que ser para servir y lo tiene que ejercer respetando la dignidad, los derechos y la libertad de expresión. No repriman. No confundan la justicia con la venganza”, abogó el religioso e invitó a los nicaragüenses a no desanimarse y a no caer en la resignación.

En tanto, cientos de nicaragüenses que viven en Costa Rica salieron ayer en una caravana en defensa de los derechos humanos y las libertades en Nicaragua. Se trató de una marcha pacífica que salió desde el parque de La Democracia, en San José, y que luego se trasladó a la zona de La Cruz de Guanacaste.

El refugiado nicaragüense y activista político Josué Garay, afirmó que la actividad busca hacer visible la crisis en su país de origen.

“Solicitamos que esta Navidad haya libertad para los presos políticos, queremos pedir justicia para las personas que viven Nicaragua. Estamos pidiendo justicia, democracia, reparación de daños para las familias y también exigimos la no repetición dictatorial”, dijo Garay, quien llegó a Costa Rica el pasado octubre.

Llaman a paro. La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco de Nicaragua convocó ayer a una huelga ciudadana de 24 horas para el próximo jueves, para exigir la salida del poder del presidente Daniel Ortega y de su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

“Llamamos a todos los sectores empresariales, comercios formales y ciudadanía en
general a parar el país este 20 de diciembre y exigir la salida del régimen”, expresó ayer.

La liga se creó en octubre pasado y está conformada por movimientos y asociaciones
estudiantiles, políticas, académicas, profesionales, feministas, campesinos y empresarios.

La huelga ciudadana del próximo jueves es también para exigir la libertad de los “presos políticos y justicia para nuestros hermanos nicaragüenses asesinados por la dictadura”, explicó la Unidad opositora

Fuente: El Universal.

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