Como Iglesia Diocesana, nos duele
profundamente, que el día de hoy 18 de febrero del presente año, alrededor de las 10:45 de la mañana, entró al templo parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, en Iguala, Guerrero, una persona del sexo masculino, con visibles problemas en sus facultades mentales, conocida en la mencionada ciudad.

Dicha persona, por declaraciones del P. Agustín Beltrán, Párroco de esta parroquia, “estuvo gritando en el templo, azotaba las bancas y después de un rato salió por cuenta propia”.

Así mismo indico que al revisar el interior del templo había algunos daños, especialmente de la lampara del Santísimo, así mismo dijo: “me percaté que el sagrario estaba entreabierto, me
acerqué y me di cuenta que faltaba la hostia grande, (la que ponemos en la custodia para la hora santa), y lo más probable es que, esta persona, se haya comido la hostia consagrada”. Por lo que se procedió a la búsqueda de esta persona, por algunos feligreses y la policía, al ser encontrado e interrogado dijo: que la había dejado en el templo y después dijo que se la había comido.

El párroco indico que dicha profanación pudo deberse también a “Un descuido
involuntario de nuestra parte”. Y que es muy probable que el día de ayer domingo (17 de febrero) en la última Eucaristía, alguno de los Acólitos, involuntariamente, pudo dejar abierto
el Sagrario, creyendo que lo había cerrado bien y fue así como la persona privada de sus facultades mentales logro abrir el sagrario y tomar la hostia consagrada.

El P. Agustín Beltrán, indico que a lo largo de estos días se llevaran a cabo algunos Actos de reparación por la profanación al Santísimo Sacramento, a saber:

1.- Se convocará a la comunidad parroquial para llevar a cabo un acto de desagravio por esta profanación.

2.- Se pedirá a los ministros, acólitos y equipos de liturgia a tener más cuidado en abrir y cerrar el sagrario.

3.- Haremos oración por esta persona para que Dios la perdone ya que padece de sus facultades mentales y por lo tanto, no se hace acreedor de una pena civil o penal.

4.-Haremos penitencia nosotros (Párroco y colaboradores) por este descuido involuntario que hemos cometido, al descuidar la seguridad del sagrario.

Finalmente invitamos a toda la comunidad Diocesana y Eclesial a unirnos en oración por estos pecados cometidos contra el Santísimo Sacramento.

Señor Jesús, me arrodillo ante ti, reconociendo tu presencia real en el santísimo sacramento. Te agradezco inmensamente tu presencia conmigo y la fe que me has dado.

Con profundo dolor siento que tantos hombres redimidos por ti, se olvidan y te ‎ofenden; que en tantos Sagrarios estés solitario y en tantos hogares no seas invitado.

Nosotros arrepentidos de nuestros pecados, queremos en la medida de nuestras fuerzas hacerte compañía por cuantos te abandonan y comprometen contigo nuestra vida, como ofrenda y desagravio a tu Corazón pleno de amor hacia nosotros.

Santa María, Madre nuestra confiamos en tu Inmaculado corazón que nos alcancen gracias para preservar en la fe, animados por la esperanza y vivir la caridad, como satisfacción de todos nuestros pecados para la salvación del mundo.

Por todas las blasfemias, sacrilegios y profanaciones, que se cometen contra el nombre de Dios, el Santísimo Sacramento y sus templos.

Perdón Señor, perdón.

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